SUELOS DE OFICINAS

 

 Dependiendo de la actividad a la que se dedica una empresa, es habitual que las oficinas se adapten al tipo de suelo que se necesita, sobre todo cuando la oficina se instala en le mismo lugar en el que suele estar ubicada la fábrica o el taller. Algunas veces en estos lugares encontramos que todo el espacio está equipado con pisos de goma, sobre todo cuando se trata de un taller mecánico o una fábrica en la que se ensucie el calzado con relativa facilidad.

En otros lugares, sin embargo, es mucho más fácil instalar suelos más acogedores, como moquetas o suelos de madera que le confieren al negocio una mejor impresión a cualquiera que entra. Claro está, esto solamente suele ser posible en edificios de oficinas en los que los trabajadores realizan su labor delante de la pantalla de un ordenador o atendiendo llamadas telefónicas, es decir, trabajos que no tengan como resultado algún tipo de suciedad, como ocurre en lugares en los que hay vertidos de productos químicos o aceites.

Incluso hay zonas en las que se instalar suelos metálicos para fijar maquinaria pesada, algunas veces con el objetivo de que la máquina esté bien integrada en su espacio.