EL LINÓLEO

 

Pisos para hospitales y laboratorios médicos El suelo de linóleo está compuesto por aceite de lino mezclado con polvo de corcho o madera y colocado sobre una gruesa lona. Se han utilizado durante más de cien años debido a que se trata de sistemas de colocación de suelos que resultan muy cómodos de poner y quitar y confieren al pavimento una mayor durabilidad, incluso para forrar techos en los que se requiere de un material más elástico y que no se parta con el movimiento, en cuyo caso las tejas de arcilla no sirven.

No obstante, con el paso de los años y el desarrollo de nuevos materiales, el linóleo está siendo poco a poco sustituido por otro tipo de suelos, como los de PVC, cuyas propiedades son muy parecidas pero además es más resistente al calor y los productos químicos, así como su aplicación en la instalación de pisos conductivos, en los que se necesitan suelos con una gran resistencia y que faciliten la descarga de la electricidad estática del cuerpo humano cuando se trabaja con equipos electrónicos, que son extremadamente sensibles a estas pequeñas descargas y pueden estropearse con el más mínimo chispazo producido por el cuerpo si no está convenientemente aislado.